Agressions als centres sanitaris






ENTREVISTA AL CANAL 25. INFORMATIUS DEL DIA 23-4-2008 (20 HORES)



El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha proposat unes mides de xoc per acabar amb les agressions físiques i verbals que venim denunciant el personal sanitari, i entre les que destaquen que no es passi consulta individualment com instrument dissuasori, cursos formatius de defensa i la presencia de seguretat privada en centres que ho necessitin.

El grup de metges d’UGT, està completament d’acord amb les declaracions del Síndic. S’ha de saber que de totes les agressions al àmbit laboral, el 25% són als centres sanitaris, fet que en el nostre cas, té unes característiques especials: Tractem amb gent que pateix, física o psíquicament, la nostra postura ha de ser d’empatia, hem de buscar un clima de confiança, i les situacions de violència, trenquen tot tipus de relació positiva entre usuari i professional.

Els professionals, som els que donem la cara d’un sistema sanitari que malgrat sigui un dels millors, pateix de greus mancances: consultes saturades, nombre de personal insuficient, llargues llistes d’espera i hi ha un tipus de perfil de pacients que consideren l’agressió com una forma ràpida per aconseguir el que vol: assistència preferent, medicaments a voluntat, una baixa laboral...

El tribunal Suprem ha dictat sentencia i considera al professional sanitari públic com una autoritat a efectes penals. Per tant, qualifica una agressió no com falta, si no com delicte d’atemptat a funcionari. Els metges d’UGT, estem satisfets, perquè si un treballador acaba sent agredit, no estarà desemparat judicialment.

S’han d’utilitzar totes les eines al nostre abast per prevenir aquestes agressions, però si es produeixen, s’han de denunciar i l’administració té l’obligació de donar a l’afectat el tractament físic, psicològic i jurídic que calgui.

Els pacients tenen drets i deures, però no hem d’oblidar que nosaltres, els treballadors de la sanitat, també tenim uns drets i s’han de fer complir.


TOLERANCIA CERO A LES AGESSIONS FÍSIQUES I VERBALS

DENUNCIAR

Medicina estética




Dice Doris Lessin, nobel literatura del 2007, que se han de romper los caparazones de las ideologias y me ha hecho pensar, al igual que mi hija que quizás nunca tenga un nobel pero a su corta edad tiene la cabeza muy bien amueblada.

Siempre he sido del parecer, aunq1ue no lo haya confesado abiertamente, que quién se interviene de cirugia estética, tiene un problema de personalidad débil. Uno debe aceptarse a si mismo, quererse tal como es. Pienso que me equivocaba.

Una persona muy querida y cercana a mí, se empecinó en aumentar sus mamas. Intenté convencerla de su "error", diciendole que aumentara su autoestima y no las glandulas mamarias. Al no poder debilidar su deseo, le sugerí que se pusiera en manos de un buen médico y una clinica con garantias.

Durante la espera de la intervención, le dije a mi hija ¿Por qué tiene que operarse? Y ella respondió ¿Por qué no?. Me hizo reflexionar.

Queremos mejorar a nivel intelectual, emocional, económico, y todos los esfuerzos se valoran por la sociedad como positivos. También tenemos un cuerpo, ¿Por qué no mejorarlo?

He llegado a la conclusión que las cargas judeocristianas siguen haciendo mella en nuestras creencias a pesar de que muchos nos consideremos agnósticos. El cuerpo es pecado y el alma pura. PUES NO, tenemos un cuerpo para cuidarlo, disfrutarlo y conservarlo hasta el final de nuestros días.

¿El alma? Quizás no exista.

"Mens sana in corpore sano" Y si alguién quiere mejorar su nariz o sus mamas. ¿POR QUÉ NO?

PUBLICADO EN "EL PUNT" 14-2-2008



CANVI DE MODEL
La solució a aquest problema endèmic i de solució impossible a curt termini comporta, segons Argimon, fer un replantejament de l'organització de les urgències: «Ara només ens toca agrair l'esforç que fan els professionals». Els canvis s'han de produir en l'àmbit de la gestió, «no s'ha de pensar amb mentalitat de centre sinó territorialment».
Per als sindicats és necessari trobar com sigui més professionals ja que les plantilles actuals són insuficients i ampliar els serveis d'urgències. Griselda Martín, d'UGT, considera que «si els CAP s'han de fer càrrec de més tasques no n'hi ha prou amb ampliar els recursos tècnics sinó també tenir més personal». Per Martín, el PIUC només serveix per eixugar les mancances que hi ha durant tot l'any a causa les baixes de curta i mitjana durada dels professionals.
La fórmula més encertada per Sebastian Gallardo, membre de Metges de Catalunya (MC), seria adaptar el sistema a la nova realitat perquè considera que ara està obsolet i «els metges i els pacients estan suportant més del que poden». Creu que els usuaris també haurien de ser conscients d'utilitzar els recursos actuals de manera racional.
(Informació elaborada amb la col·laboració de Maria Altimira, Núria Astorch, Carles Aluju Ferrer, Emili Bella, Lluís Martínez i Núria Serret)

URGENCIAS COLAPSADAS





Barcelona 7-1-2008

Estamos acostumbrados a que con la llegada del invierno, se colapsen los hospitales. Pacientes esperando en pasillos, profesionales sin aliento y familiares desesperados. Se quiere evitar este caos reforzando la asistencia primaria. Pero no con más medios, simplemente obligando a que los profesionales que trabajan en los centros trabajen más horas (Atención continuada), o sea pasándole el problema a otro escalafón del sistema que también presenta graves limitaciones.
Un problema no se ha de parchear y menos cuando está en juego nuestra salud o la educación de los menores. Se tiene que estudiar la causa y solucionarla. Por ello hay que hacerse la pregunta: ¿Por qué hay sobresaturación en ambulatorios y hospitales?
La puerta de entrada al sistema sanitario son los centros de atención primaria (CAP) y aquí radica el origen del desastre:

- Personal insuficiente para atender una demanda que va en aumento.
- Personal mal retribuido con alto índice de estrés laboral.
- Demora inaceptable para que un paciente sea atendido por un especialista.
- Demora inaceptable para la realización de pruebas complementarias.
- Falta de cultura sanitaria en la población, que maleducada por mensajes electorales y medios de comunicación, han creado la medicina de consumo. Todo son derechos pero los deberes parece que no existan, como el uso racional de los servicios públicos.
- Sobredemanda asistencial, donde situaciones banales colapsan todos los sistemas sin medidas de control, pues el profesional vive con el chantaje de la demanda, con ello se ha potenciado la medicina defensiva.

Por todo ello, el médico de familia, que no es internista ni un ser omnipotente, se encuentra a diario con listas interminables de pacientes que consultan por motivos, edad y culturas distintas. Se debe visitar en minutos, siempre con la consigna subliminal de ahorro en farmacia, control de bajas, restricción de pruebas y derivaciones. El fonendo, el talonario de recetas y nuestras manos, son los únicos medios disponibles en la visita médica. Si hay sospecha de enfermedad grave y sabiendo la demora existente para las pruebas, la única salida es la derivación al hospital. El paciente lo sabe y por ello, cuando piensa que está grave acude a menudo y por nimiedades a urgencias.

Al llegar al hospital, se encuentran con instalaciones de los años sesenta, que prácticamente no han sido reformadas a la actual demanda que se ha triplicado, en gran medida porque los presupuestos se han ido en un alto porcentaje a centros concertados. Y aquí, encontramos la triste imagen de todos los años: pacientes instalados en los pasillos y siendo atendidos por escasos profesionales y a un ritmo frenético.

Nuestros gerentes quieren solucionar el problema con un parche: los centros de atención continuada y encima sin personal específico. Se quiere obligar al personal de área básica a realizar horas extras y en contrapartida se echa personal a la calle que toda la vida se ha dedicado a las urgencias, simplemente porque es más barata la hora que un sueldo entero. En estos centros será un poco más de lo mismo: visitar en malas condiciones, sin profesionales preparados para una medicina que no es la de primaria y a destajo, pero evidentemente, esto es más fácil que intentar evitar el exceso de demanda injustificada que no proporciona votos o reformar hospitales, que es un gasto invisible que tampoco es llamativo para una campaña electoral.

Una sociedad desarrollada no lo es solo por sus edificios de diseño o porque les llegue el tren prometido hace veinte años… Una ciudad desarrollada es la que posee una sanidad y enseñanza públicas dignas, y nuestros centros de asistencia, hospitales y escuelas, tan solo se maquillan, nunca se han hecho reformas de verdad ni se ha educado a la población a hacer un uso responsable del sistema sanitario.

No solo médicos...


Hay un malestar en los trabajadores del ICS, debido a problemas de organización, a saturación en las consultas y a recelo en cambios estructurales que la mayoría dudamos en si acarreará más demanda asistencial de la que se puede soportar. Pienso que este problema se está canalizando para beneficio de “otros” y los trabajadores como siempre vamos a ser manipulados.

Se destituyó a un coordinador de Barcelona por hacer declaraciones que se consideraron no adecuadas para su cargo y puedo afirmar que no solo el sindicato de médicos se manifestó en Balmes para pedir su restitución.

En prensa y televisión se está atribuyendo la campaña pública en defensa del facultativo al sindicato de médicos y este hecho es una falacia. UGT ha pedido su restitución y a la concentración de Balmes y en la recogida de firmas, estuvimos médicos no afiliados a dicho sindicato, enfermeras (que parece no tenerse en cuenta) y personal de atención al usuario (que señores también existe).

El personal del ICS está viviendo unos cambios que esperamos sean para mejorar nuestras condiciones de trabajo, por ello se está trabajando en mesa sectorial y con las organizaciones adecuadas, pero parece ser que directivos ansiosos de colgarse medallas, están precipitando unos cambios que aún no han sido reglados y entes sindicales o tal vez políticos, quieren aprovecharse de un malestar evidente de los más desfavorecidos.

No solo los médicos hacemos que funcione nuestro sistema sanitario y no solo el sindicato de médicos, representa a los facultativos que no hemos de olvidar, trabajamos a diario con enfermeras, auxiliares de clínica, personal de administración y trabajadores sociales.

Cada estamento tiene sus peculiaridades, pero todos formamos parte de un mismo equipo, hecho que algunos sindicatos parecen obviar.

El caos de la Atención Primaria

Estamos viviendo una situación de caos en los centros de atención primaria. No soy economista ni personal que cobra por pensar, pero desde la base, o sea trabajando día a día en la consulta, al lado del paciente, puedo expresar un sentimiento generalizado y es que esto no funciona correctamente y con los cambios venideros, simplemente se creará un mayor malestar en los trabajadores que facilitará aún más la escasez de profesionales que están pensando en emigrar a otras comunidades, al extranjero o simplemente en abandonar. No creo que los pacientes se beneficien siendo atendidos por profesionales quemados.

Llevamos años sufriendo consultas colapsadas debido a un envejecimiento de la población, a un alto porcentaje de pacientes de otros países y por supuesto a una demanda injustificada y banal que ha sido fomentada por los políticos y la falta de educación sanitaria. Se habla de derechos del usuario, también tienen deberes y los trabajadores tenemos derechos. Se han medicalizado los problemas sociales, la soledad, la insatisfacción y ante un simple resfriado o una gastroenteritis banal, se colapsan tanto los centros de primaria como hospitales. Los pacientes votan, pero ello no es motivo para consentir el abuso y no tomar cartas en al asunto, aunque no sea políticamente correcto.

Debido a esta espiral de demanda asistencial, los que piensan han ideado la reforma de la reforma y aquí empieza la locura generalizada.

Siempre se ha ofrecido en primaria una atención de 24 horas. Durante el día dos turnos: mañana y tarde y por la noche y festivos entraban los servicios del SEU y del SOU. Problemas siempre los hay y los habrá, pero hay que solucionarlos y no querer cambiar todo y estropearlo.

El primer cambio fue establecer turnos “lliscants”, el primer lío. Decían que era para aumentar la accesibilidad, que por cierto tenemos diría que demasiada. Cualquier paciente puede ser atendido en su centro las 24 horas del día, por supuesto no por su profesional, pero siempre por alguien con titulación, porque no somos un “servi caixa” somos personas con familia y vida más allá del trabajo y exigimos unos horarios estables.
Esta novedad del “lliscant” ha supuesto cambios en los biorritmos de los trabajadores y como paciente tengo que decir que nunca sé cuando mi médico está de mañana o de tarde. Si quiero visita porque me encuentro mal, tengo permiso en la empresa igual que cuando pido hora con el tutor de mis hijos o para un tramite administrativo. Lo malo del asunto es que hay personas que acuden al médico casi a diario y eso señores no se puede consentir.

Luego se inventan el tema de la Atención continuada que dicen será obligatoria (hay comarcas que ya lo es) ¿No existía ya la atención de 24 horas? Pero resulta que la finalidad de este invento es que los mismos que trabajamos durante el día, también lo hagamos los festivos, por una ley Europea sacada de la manga. Somos europeos cuando interesa porque de sueldo somos a lo mucho de la Europa del Este. Soy mal pensada y creo que esta movida es porque los estatutarios salimos más baratos, se nos paga la hora extra y así el ahorro en nóminas es sustancioso. Porque la atención ya se daba y estas innovaciones huelen como a raro.

Lo más calentito es el cambio de horario. Sin arreglar el problema del colapso (que ya parece el caso del AVE y de cercanías), ni de agilizar las consultas a especialistas que son de meses o de intervenciones quirúrgicas que son de años, se nos dice que abriremos los centros de primaria dos horas más. La excusa es para ser más accesibles y conciliar la vida familiar y laboral. ¿De quién? Lo primero es una tontería y lo segundo una mentira, lo único que se crea con esta medida es aumentar la demanda, y que los trabajadores del centro se amotinen porque rompe del todo el esquema familiar. ¿Beneficios para los pacientes? La verdad no veo ninguno, porque repito que la asistencia ya está cubierta y el hiperfrecuentador tendrá otra excusa para pasar más ratitos en el centro.

En el preacuerdo que presenta el ICS es más de lo mismo. Hablan de flexibilidad y que el trabajador presentará al director de turno el horario que prefiera, por supuesto el coordinador lo negará argumentando lo que le dé la gana y la solución que nos ofrecen es que ante la disparidad de criterios trabajaremos todos los sábados. ¡Vaya solución! Les ponemos en bandeja lo que quieren, tener a los machacas a su entera disposición…

La Consellera dice que se retrasa la puesta en vigor de esta idea y por otro lado la gerencia ha puesto fecha para final de Diciembre ¿Es lo mismo? Por no decir que hay centros que lo están imponiendo y con la desfachatez de que alegan que es por mutuo acuerdo, cuando soy testigo que ha habido amenazas de sanciones y han argumentado que quien se queje trabajará todos los sábados.

Esto es un caos que han montado los que piensan, los que no están a la cabecera del paciente, los que no hacen turnos “lliscants”, los que no hacen atención continuada y los que si cobran salario europeo.

No soy House


Publicado en el periódico de Catalunya
21 de Octubre de 2007

Soy médico, pero el oficio es lo mismo, el caso sería igual de estrambótico si me dedicara a la enseñanza, al comercio o a reparar zapatos. Intentaré resumir un asunto kafkiano por si hay ser humano que lo entienda.

Los hospitales están saturados y la administración quiere solucionar el problema con el invento de la atención continuada de 24 horas practicada en ambulatorios. Hasta aquí me parece bien pero resulta que el personal que trabaje festivos y noches quieren que sea el mismo que cumple su horario ordinario. Son horas extras pero obligadas. Para dar este servicio se han gastado cifras millonarias en comprar coches (sin conductor), se han equipado con aparatos de rayos X (sin radiólogo), dicen que se podrán poner yesos (sin traumatólogo) y se hará medicina punta (sin el doctor House). Yo me pregunto: si no soy chofer, ni radiólogo, ni traumatólogo, ni internista, ni médico de serie americana y debo hacer una medicina para la que no estoy formada ¿Quién irá a la cárcel por mala praxis?

Otro asunto es que los médicos también tenemos familia y vida más allá del trabajo y cuando argumentas que no puedes hacer horas extras, el equipo de salud laboral te deriva al psiquiatra, pues lo único que te libera de esta locura, es tener una enfermedad grave física o psíquica.
Con todo lo expuesto, vía psiquiátrica será el camino que me deje vivir en paz y si no me queda ir pensando en dedicarme a otra cosa.

Lo siento por mí, por otros compañeros que han estudiado medicina con vocación y están emigrando a donde son mejor tratados y lo siento por mis conciudadanos que cuando vayan al médico tendrán que aprender polaco, rumanés o chino, ya que si faltan médicos, a este paso, seguirán faltando y resulta que es más fácil importarlos que cuidar a los de casa.

Lo siento porque ni soy House ni tengo su cinismo y ello me incluye en la lista de médicos afectos de Burn oud.