PRESENTISMO, nuevas DPOs del 2009



Los obreros del ICS somos de inocencia tal que raya en la tontería, pues una vez más nos hemos sorprendido con las novedades de nuestros tan ansiados DPOs.

Comentarlos todos es ardua tarea que me reservo, ya que la energía que aún poseo la pienso dedicar para mantener el tipo en la consulta diaria. Poder visitar a mis cuarenta y tantos pacientes diarios, en cinco minutillos, sin desmaquillarme (por aquello de la imagen), y sobre todo con eficacia, eficiencia, empatía y sobre todo resolutividad, es el motivo que me lleva cada día hasta el ambulatorio, a pesar de que ese esfuerzo no quede reflejado en ningún "item" de las siglas mágicas.

La novedad VIP de las DPOs del 2009 es el PRESENTISMO. Este nuevo Objetivo Territorial busca aumentar el número de días de presencia en el puesto de trabajo, osea penalizar el absentismo a costa de penalizar la salud o mejor dicho la falta de salud.

Ironías a parte y hablando claro, pienso que es inmoral y es una vuelta al pasado cavernícola, castigar economicamente a un trabajador cuando tiene la desgracia de estar enfermo 18 días al año.

Pero daremos las gracias, porque no se tendrán en cuenta las bajas de 18 dias/año que sean a causa de enfermedad profesional, accidente laboral, maternidad o enfermedades relacionadas con el embarazo. Están de suerte las futuras mamás tan discriminadas en la antiguedad, pero pobres prostáticos, hipertensos, o enfermos de cancer y cardiacos, porque os quedáis sin cobrar las DPOs y consiguientemente sin poder optar a carrera profesional. Seréis sargentos chusqueros el resto de vuestras vidas.

Bueno, espero que el síndrome del quemado, y los cuadros ansiosos y depresivos sean considerados enfermedades o accidentes laborales, ya que si hemos de luchar todo el año 2009 para cumplir los objetivos de la empresa, y asi poder cobrar unos eurillos el mes de marzo del 2010, siendo sólo licenciados en medicina (homologados) y no expertos en técnicas esotéricas, será una maratón dura y difícil por no decir imposible y los que lleguen a la meta enteros, puede, pero hastiados y algo lelos también.

Este año con la tan comentada crisis ya se nos ha avisado que en sanidad bajarán los presupuestos. La demanda seguirá aumentando. Los resultados exigibles serán más elevados y ahora super médicos. A CUIDAR LA SALUD... sino no cobramos.

Navidad, luces, regalos y policia en las Ramblas...




Paseando por unas Ramblas, adornadas con luces ecológicas que nuestro tripartito ha escogido para paliar la crisis, me ha sorprendido una estampa poco navideña y enormemente desorbitada.

Estudiantes contra el Plan de Bolonia, se manifestaban en Plaza Universidad, hecho pintoresco en un país sedado, que ya no sale a la calle, que traga con lo que sea, que soporta ERES manipuladas, crisis que se quieren paliar subvencionando bancos… en fin, comprobar que los estudiantes aún disponen de esa voz critica que los adultos parecen haber perdido, me ha hecho sentir reconfortada por unos instantes: Mi ciudad aún no se halla en situación comatosa, pero… la realidad aplastante vestida de uniforme, como en los viejos tiempos vestía de gris, ahora, con colores de diseño autonómico, seguía como siempre, amenazante, implacable, intolerante, intentando anestesiar a una juventud que quiere opinar sobre su futuro.

No puedo discutir sobre el plan de Bolonia, los años no han conseguido anestesiarme del todo pero me han apartado de las movidas universitarias, pero si estos jóvenes luchan contra la privatización de la universidad, si opinan sobre su futuro y dan la cara contra la injusticia, estoy con ellos y pienso que es intolerable el enorme despliegue policial que desde Ramblas llegaba hasta las Rondas, con el único fin de hacer callar a quienes han de ser escuchados.

Ese gasto de erario público que se malgasta en reprimir a la juventud, debería invertirse en evitar que empresarios y políticos corruptos, utilizando la palabra crisis (sobre la que a veces dudo), tengan las manos libres para echar a la calle a los padres y madres de esos universitarios que quieren poder acceder a una universidad pública y en condiciones.

Suerte a todos esos jóvenes que son fieles a unos ideales y causas justas y que la anestesia de la edad no pueda con vosotros.

¿COPAGO? Quizás este, no sea el término…



A modo de preámbulo: En anteriores escritos he defendido el copago como sistema para frenar la crisis de asistencia (nunca la económica). Dicen que rectificar es de sabios, lo cual no es mi caso, pero si el de argumentar, y una realidad es que la situación actual de los médicos también está en crisis y TODOS, hemos de contribuir a una racionalización del uso en el sistema sanitario, por la salud de nuestros profesionales y desde luego por un buen servicio a nuestros pacientes. Aclarado este concepto, os invito a leer mi argumentación.

El debate del copago ha coincidido con una época de crisis económica y con la existencia de unos presupuestos escasos para satisfacer una sanidad pública que a su vez debe atender a una población en aumento y con una frecuentación progresiva.
Se tiende a mezclar conceptos y se habla de copago como medida para corregir los déficits presupuestarios y en ello, no radica la cuestión.

El copago no puede entenderse como una recaudación económica extra que ponga el parche a unos problemas de gestión que están siendo irracionales, escasos y poco trasparentes. El copago, un sistema de ticket moderador u otra medida que hay que consensuar, sería una herramienta para racionalizar el uso de un sistema sanitario público que está desbordado.

Existe una realidad en la sanidad pública que es la saturación de los servicios, y en especial de la asistencia primaria y el servicio de urgencias, que se han convertido en el culo de botella del sistema sanitario público.

En Primaria nos regimos por unos principios que hemos asumido: ser accesibles, resolutivos, eficaces, eficientes y además educar a la población para que use de forma adecuada el sistema de salud.

Para cumplir estas reglas, nos hemos de guiar en la medicina basada en la evidencia y todo ello, disponiendo de menos de diez minutos por visita, y atendiendo a una población que se ha desbordado en número, que ha envejecido, y que se ha vuelto más demandante, medicalizando problemas banales y a menudo ni tan siquiera de salud; el malestar de la vida es una de las consultas habituales en primaria.
A ello hay que añadir la falta de profesionales y el uso de nuevas tecnologías que tienen mucho que desear (fallos continuos en los servidores y programas informáticos que van cambiando de forma frenética, a menudo, sin la preparación previa de los profesionales).

Se apostó por la accesibilidad en primaria y el objetivo se consiguió con creces, pero poniendo barreras para poder derivar a nuestros pacientes a otros niveles. Si no, miren en cada centro la lista de espera para poder consultar con un especialista (meses) o con un centro de hospitalaria (años).
Ello ha convertido la primaria en un colador con los agujeros obturados.

Se apostó por ser resolutivos y también se consiguió el objetivo: control en las consultas de diabéticos insulino-dependientes, anticoagulantes orales, crioterapia, cirugía menor, infiltraciones, control absoluto de las bajas…
En Primaria han bajado las derivaciones, pero en cambio se nos vetan las pruebas diagnosticas (RMN, DMO), tardando meses en que un paciente se pueda hacer un TAC o una ecografía.
¿Resolutivos sin medios?
¿Resolutivos sin tiempo?
¿Resolutivos sin personal?
Sin solucionar estos problemas, decir que hemos de ser resolutivos es una tomadura de pelo hacia los profesionales y sobre todo a los pacientes.

Se apostó por la eficacia y la eficiencia, para ello se hace un control exhaustivo del gasto farmacéutico, eso sí, no se lucha, o bien se actúa poco, para que bajen los precios de los medicamentos. Se aceptan todas las licencias de fármacos nuevos, se cobra el tanto por ciento correspondiente y luego se nos envía la carta mensual a los médicos, diciendo que el medicamento que entra en nuestra cartera es de poco valor intrínseco o no es la novedad con la que se publicita.
Nosotros nos encargaremos de explicar a los usuarios que los genéricos son bioequivalentes, que las novedades no son tales y que el medicamento más caro no es el mejor. El tiempo no vale nada, el tiempo dedicado en consultas no es baremable, no es productivo, es de bajo valor intrínseco…
Pero los médicos que son magos, han conseguido que baje el gasto farmacéutico y que nuestros pacientes acepten los genéricos y lo más importante que no se equivoquen de fármaco ya que cada mes en la farmacia les cambian el tamaño y el color de las cajas.

Queda la apuesta “top”: la educación sanitaria de los pacientes, usuarios fieles al sistema público, que confían en sus médicos, enfermeros del centro y ponen en nuestras manos su salud, nos han convertido en los dispensadores de las mejoras que les han prometido en las urnas electorales.
Nadie se puede negar a una vida larga, con ejercicio y dietas mediterráneas que aconsejan los expertos en salud. Se nos piden cápsulas de plástico que proporcionan la felicidad, otras azules, para la sexualidad ilimitada, fórmulas magistrales que permitan lucir cabelleras envidiables. Todo parece ser posible con la ciencia, y fácil, pues pidiendo consulta al médico del seguro que tanto te rellena un formulario para poder ir a un balneario, como que te rellena unos informes para solicitar el reconocimiento de la dependencia.
Pero resulta que por poner ejemplos, los resfriados, las diarreas banales, el paro, la crisis y el malestar de la vida no se curan con medicinas, y son consultas que saturan los centros de primaria, mezclándose con patologías graves que deben esperar más tiempo de la cuenta y para las que tampoco tenemos a menudo las herramientas disponibles ni en el tiempo que desearíamos.
Educar a una población que ha sido engañada durante muchos años, es un objetivo imposible, mientras no se pongan a trabajar en el tema otros estamentos: políticos, asociaciones de vecinos, “ensenyament”…

¿Copago?
No rotundo para superar una crisis.
No rotundo para solucionar una falta de presupuesto.
No rotundo si ha de ser para perjudicar a los más necesitados.

Para que la sanidad pública siga funcionado, es preciso que todos colaboremos. En primer lugar es necesario abandonar promesas electoralistas que utilizan la salud. En segundo lugar una racionalización de los presupuestos, una transparencia y por último, debería instaurarse un sistema mal llamado de copago, de ticket moderador u otro que se defina, siempre justo y de coste simbólico, para racionalizar un acceso desbordado e injustificado en primaria, que ha colapsado los servicios, originando un problema que los profesionales de la salud, solos, somos incapaces de solucionar.

¿COPAGO?.. HE AQUÍ UN DILEMA






Siempre he sido defensora de la sanidad pública y gratuita, pero después de largos años de ejercicio profesional, la seguridad se ha convertido en duda y últimamente la duda se desvanece y creo que un copago equitativo sería la solución para muchos problemas que se viven tanto en primaria como en hospitalaria. Pero creo en un copago no como solución a los problemas de financiación, sino para intentar educar a una población a la que nuestros políticos han destrozado, ofreciendo derechos a cambio de votos.

Lideres políticos se discutían sobre si la crisis era cierta o no, parece que actualmente todos aceptan tal palabra como un hecho, y una vez abierta la veda, muchos se aprovechan de la situación, convirtiendo la crisis en una realidad: Despidos a diestro y siniestro, provocando unas cifras de paro alarmantes y en sanidad, intentando utilizar el copago para llenar una caja que se malgasta en otros derroteros.

Pienso que se están mezclando dos temas muy distintos: Uno es el problema de financiación en sanidad, que en España es la más baja de toda Europa y otra es el abuso de un sistema, que repito ha sido fomentado por campañas electoralistas, prometiendo lo imposible y cargando principalmente a los médicos con un trabajo excesivo que se resume en una palabra: Explotación.

Respecto al tema de la financiación, en primer lugar: Hagan el favor señores gestores, políticos y patronales de llevar las cuentas claras. Es una vergüenza que estén jugando con NUESTROS dineros y nadie nos diga claramente en que se utiliza lo que vemos descontado de nuestras nóminas.

En Cataluña, mi comunidad, se ha concedido un presupuesto para financiar la sanidad de 9.400 millones de euros, cifra que mi imaginación no llega ni a entender, y se dice que se ampliarán las prestaciones, por otro lado que hemos de ahorrar en contratos y en farmacia…

Si con menos daremos más, no se contratará personal y seremos más acosados con nuestras prescripciones, ¿Quién será el personal hostigado de la historia?.. Pues sin duda, una vez más el médico.

Faltan médicos, la población ha aumentado, los problemas banales se medicalizan, se prometen más prestaciones sin personal de refuerzo, y ¿quién soportará este maremagnum de despropósitos y falta de previsión? La respuesta es obvia.

El ciudadano debe conocer la verdad. Saber en primer lugar en que se dedican sus impuestos, conocer los millones que se derivan a la medicina privada, a la concertada, en sueldos de personal que se dedica a gestionar, al control de la calidad, y a menesteres etéreos que se hallan a años luz de la realidad del día a día: La consulta en un centro de primaria o la intervención en un quirófano. Lo demás señores míos, es secundario, prescindible y además donde más millones van a parar.

¿Copago? Pues sí, pero como hecho simbólico, equitativo, porque no se puede abusar de un sistema y de unos profesionales que más que un servicio parece que estemos siendo los portadores de un servilismo donde todo el mundo tiene razón porque paga.

¿Copago? Pues sí, porque los usuarios del sistema público de salud no son clientes de un gran almacén, son pacientes que deben acudir a su médico por un problema de salud y no para exigir fármacos, pruebas o bajas, que a menudo se conceden para evitar altercados o como medicina defensiva debido a la hiperfrecuentación y a las amenazas verbales y también físicas.

¿Copago? Pues sí, porque utilizar un servicio público, saturando hospitales y ambulatorios con resfriados banales, granos absurdos y malestares de la vida que antes se solucionaban en la peluquería o en la sacristía, ello impone una multa igual que cuando un ciudadano circula por una carretera nacional y sobrepasa la velocidad permitida.

¿Copago? Pues sí, pero NO para superar una crisis económica mundial que han provocado bancos y malos gestores que por cierto, no están sufriendo el paro en sus casas, y no van a visitarse a la sanidad pública.

AUTOGESTIÓN (Al mal tiempo... algo de ironia)




Parece ser que se ha encontrado una fórmula que acabará con los problemas que pacientes y trabajadores soportamos: LA AUTOGESTIÓN.

Existen unos cerebros privilegiados, que nadie conoce, salvo Descartes, pero existen, eso seguro (piensan, luego existen). Ellos, han ideado esta fórmula sorprendente, que seguro se ha patentado en Hogwarts, por seguidores de un tal Voldemort y que aliviará la resaca que sufrimos en primaria.

Con la autogestión, médicos y enfermería nos independizaremos y como somos todos muy eficientes, muy gestores, los cabeceras somos especialistas y lo llevamos con orgullo, enfermería que es capaz de hacer cribajes de urgencias, de prescribir, ¿nos va a echar para atrás la autogestión? No y no…

Igual que nos hemos echado al carro de la cirugía menor, la crioterapia, las infiltraciones, el control del sintrom, las visitas médicas en cinco minutillos, ¿No seremos capaces con la autogestión?
Hemos de subir la autoestima y repetir mil veces, un millón, las veces que hagan falta: somos capaces…

Lo haremos mejor que la administración lo ha hecho en 25 años de historia, si señor. Aunque resulta que nuestros pensantes se han olvidado que hemos estudiado medicina, enfermería, que no somos economistas, abogados o algo por el estilo, pero bueno da igual, con algún que otro cursillo que organice la empresa, y como somos todos tan aventajados y nos lo creemos todo, salvaremos la sanidad catalana…. Y luego de pilotos a las “Españas”, a enseñar doña Esperanza o a quién haya en su lugar, como funciona el modelo catalán, pionero de todo… y a mucha honra.

Tenemos un documento marco donde se explica la reforma de la reforma, o sea la autogestión (hacerlo vosotros que yo me he perdido) y aclara los objetivos que persigue, por cierto muy loables y sensatos.

SATISFACCIÓN DEL USUARIO

Y yo me pregunto, ¿se le ha explicado al usuario todo este proyecto?
Debe ser que sí, y si es cierto que nuestros pacientes, que no quieren genéricos y nos piden RMN para el lumbago conocen al dedillo el proyecto de autogestión y encima están satisfechos, ¿no será por qué se fían más de su médico y enfermera que de entes que solo piensan y nunca pasan visita?

EXCELENCIA CLINICA

Resulta que si nos dejan solos, seremos excelentes, y ahora que somos ¿Aprobadillos? Realmente no entiendo que se diga que alcanzaremos la excelencia clínica cuando nos descentralicemos, ello me lleva a una pregunta. Ahora que aún somos dependientes, ¿Son los gestores quienes impiden el sobresaliente?

SATISFACCIÓN DE LOS PROFESIONALES

A nosotros que no nos metan. Los profesionales queremos una cosa que hemos solicitado a gritos. Los profesionales queremos: TIEMPO.
Tiempo para visitar en condiciones a nuestros pacientes, para no equivocarnos, para no acabar estresados y saturar la fundación Galatea .
Queremos también un salario digno y que se respeten nuestros derechos, como el de poder conciliar nuestra vida familiar.
¿Satisfechos por ser gestores? Quizás alguno lo “haiga”, pero los trabajadores de base, sólo queremos visitar en condiciones y tener un salario digno, y punto.

Repito: NO SOMOS NI QUEREMOS SER ABOGADOS NI ECONOMISTAS, por cierto, trabajos muy respetados donde los haya.

MAYOR EFICIENCIA

Aquí sí, por fin hemos llegado al quid de la cuestión, al meollo del asunto.
La epidemiología, la estadística y todo lo relacionado, nunca me gustó, pero me quedo claro un concepto: todo lo que acaba en ENCIA se relaciona con el dinero. Pues en el proyecto que tan bien conocen los usuarios, dice que con la descentralización habrá mejor eficiencia porque se racionalizará el gasto… OS HE PILLAO.
Cuando seamos una EBA ligth, y nuestros salarios dependan del gasto, tendremos que recortar, y ¿Cómo se hace esto en primaria?

Os apunto la fórmula:

--Medicamentos los justos: A estudiar todos, homeopatía, que las hierbas y las pildoritas de azúcar, al menos no hacen daño y lo mejor del asunto, es que se las pagan ellos.

---Restricción de pruebas complementarias: El Iker Jiménez nos puede dar alguna dirección interesante de algún santón-tutor que nos conducirá por el camino de la iluminación y así con nuestra nueva habilidad de clarividencia, compramos una bola de vidrio que se puede adquirir en cualquier tienda esotérica, y hala… quién solicite un TAC o una RMN, le cortamos las manos, por malgastador, por quitarle el pan a nuestros hijos.

---Personal sano: Si un compañero se pone enfermo, además de no creerlo y odiarlo, el resto haremos turnos dobles, triples y lo que haga falta, pues contratar suplentes sería el despiporre con el presupuesto que nos otorgarán en nuestra nueva etapa de autogestión.

En fín, no creo que se acorten las listas de espera, pues los especialistas emigran a hospitales y los pediatras, odontólogos y trabajadores sociales no existirán en el nuevo mundo, pero eso sí, será una experiencia nueva, nos autogestionaremos, seremos como los entes pensantes que nadie ve y que seguro existen. Todos seremos gestores, el sumum de la promoción en atención primaria…, a lo que todo personal de tropa aspira para estar más cerca del cielo.

¿Qué luego no funciona?
No pasa nada, no pasa nada.
Ya vendrá la Koplovich o el señor gallego este del Zara, y que lo gestionen ellos que saben mucho. Y si no hay remedio, la sanidad pública será la beneficencia y les desgravará a hacienda como un buen acto social.

TODOS A AUTOGESTIONAR…


Un médico que no quiso ser economista y murió en el no intento…

AUTOGESTIÓN




S’ha iniciat un projecte de forma sibil•lina que amb paraules de connotació positiva com són l’autogestió, l’autonomia, l’excel•lència... es busca només un objectiu: la privatització de la sanitat.

Existeixen en el nostre sistema sanitari uns problemes reals i corregibles: augment progressiu de la demanda sanitària amb una població afecta de polipatologies, un increment del nombre de targetes sanitàries i uns professionals cada vegada més insuficients i insatisfets que demanen més temps per a les consultes,que volen conciliar la vida familiar i naturalment un sou digne i equiparable a la resta del Estat Espanyol.

Una posició valenta dels nostres governants seria trobar solucions a problemes concrets per a evitar la saturació de les consultes, l’encariment dels productes farmacèutics i la fugida de professionals cap a l’estranger, però s’ha optat per la via fàcil:passar-li el problema als treballadors, posant-los l’etiqueta de l’autogestió.

Els pilars de tota societat que aspira a ser moderna i civilitzada són l’educació i la sanitat, però sens dubte en aquests camps els s beneficis no són quantificables i aquí radica el problema. S’estan barrejant valors de diferent rang i els comptes no surten.

El projecte d’autogestió que hom diu és per modernitzar la sanitat,aconseguir l’excel•lència clínica i satisfer uns professionals que demanen responsabilitat i compromís amb el sistema,no és una altre cosa que una maniobra final per convertir la sanitat pública en història. Això sí,amb paraules redundants, triades i enganyoses.

S’està descentralitzant la gestió i constituint equips de salut que amb un pressupost naturalment deficient, convertirà el personal sanitari en un híbrid que no serà economista ni treballador de la salut.
Es vol que els membres de l’equip gestionin de forma autònoma els centres, repetint fins al cansament que seran incentivats per la seva bona eficiència.

Com es pot rendibilitzar una consulta de primària?

Des de la consulta, si a més a més d’atendre la demanda de la població amb eficàcia i responsabilitat,hem de pensar en l’estalvi per assegurar el salari dels nostres companys i el nostre, només existeix una maniobra:no gastar i això comporta la disminució dràstica de les proves complementàries, els tractaments basats en paracetamol i aigua, i derivar els malats complicats a altres nivells sanitaris i naturalment a no contractar personal.

No havíem d’ésser resolutius?

L’autogestió dels centres de primària pot ser rendible quan es gasti poc i els treballadors supleixin als companys, treballant jornades dobles i complint l’horari europeu de les 65 hores setmanals....

Què passarà quan els números no surtin?

Segurament aquí radica la resposta. Els centres que no siguin rendibles,seràn gestionats per empreses privades i així els nostres governants es trauran del damunt la sanitat, que no és ni mai ha de ser un negoci rendible.

Els treballadors sanitaris que han estudiat medicina i infermeria han escollit aquestes carreres per ser experts en tenir cura de la població no per rendibilitzar la economia del país.

Un fet és la racionalitat dels nostres actes que es troba implícit en la nostre professió,però NO volen convertir-nos en mutants amb bata blanca i ment de contable que davant d’una malaltia pensi en la despesa que li suposa a la comunitat i no en la curació o el confort del pacient que ens demana ajut.

La sanitat pública catalana ,malgrat els seus problemes és una de les millors. Metges i infermeria formats a Catalunya gaudeixen de prestigi a fora de les fronteres del nostre país,si amb aquest pilars la sanitat ranqueja...

No seran els gestors i els politics els que estan fent malament la seva feina?

Senyors posin-se les piles,però no deleguin les seves obligacions a uns professionals que no volen deixar de ser-ho.

DE EPICURO A SARKOZY... Sobre el horario europeo





De niña, esa etapa de nuestra vida en que el futuro es una incógnita y cuando aún creemos en los cuentos, tuve la suerte de pasar largas temporadas con un familiar que era un apasionado de la filosofía, creía en el ser humano y era lector convulsivo de literatura de ficción. Me hablaba de un futuro que yo tendría la suerte de poder vivir, de un futuro donde el ser humano sería librepensador, de un futuro donde las máquinas estarían al servicio del hombre y podríamos disfrutar de la edad del ocio, de la edad del placer.

Me lo creí.

El tiempo pasó y la realidad actual parece indicar que ese futuro idílico en que las máquinas nos quitarán horas de jornada laboral, el ser humano aprenderá de sus errores y viviremos en paz y armonía, pudiendo disfrutar de la compañía de los seres queridos y dedicar el tiempo libre al placer, era por desgracia un cuento más, un sueño truncado por esta sociedad materialista que hemos creado y que se está asfixiando en su consumismo desenfrenado.

Nos estamos cargando el planeta, ahogándonos en nuestros propios residuos. Los seres humanos convivimos con un estrés y un malestar que se está integrando de forma peligrosa en nuestra manera de ser. Depresiones, ansiedad, fobias, trastornos límites, somatizaciones, son los motivos más frecuentes de consulta en centros de atención primaria.

Algo no funciona.

Mi familiar admiraba a Platón, Epicuro, Julio Verne, pero nunca supo que en el futuro la cultura sería sepultada por personajes como Berlusconi, Sarkozy y otros tantos cerebros que tienen ideas maravillosas para solucionar los problemas.
Estos vecinos de la tan ansiada unión europea, han tenido una idea genial: los trabajadores hemos de ser más productivos y han propuesto ampliar la semana laboral hasta 60 horas y para los médicos por supuesto más, ya que no daremos abasto con los casos de burn out.

El familiar que me explicaba cuentos en la infancia, desde luego no era vidente, era un pobre soñador. Por suerte no está entre los vivos para comprobar que sus vaticinios han sido totalmente opuestos.

Pero algo se me contagió. Sigo creyendo en el ser humano y deseo que mis hijos puedan un día vivir en un planeta donde las personas sean racionales, tengan horarios dignos y puedan disfrutar de una vida donde lo más importante no sea la productividad, el trepar a costa del vecino y donde sobre todo, puedan disponer de tiempo para VIVIR.

Agressions als centres sanitaris






ENTREVISTA AL CANAL 25. INFORMATIUS DEL DIA 23-4-2008 (20 HORES)



El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha proposat unes mides de xoc per acabar amb les agressions físiques i verbals que venim denunciant el personal sanitari, i entre les que destaquen que no es passi consulta individualment com instrument dissuasori, cursos formatius de defensa i la presencia de seguretat privada en centres que ho necessitin.

El grup de metges d’UGT, està completament d’acord amb les declaracions del Síndic. S’ha de saber que de totes les agressions al àmbit laboral, el 25% són als centres sanitaris, fet que en el nostre cas, té unes característiques especials: Tractem amb gent que pateix, física o psíquicament, la nostra postura ha de ser d’empatia, hem de buscar un clima de confiança, i les situacions de violència, trenquen tot tipus de relació positiva entre usuari i professional.

Els professionals, som els que donem la cara d’un sistema sanitari que malgrat sigui un dels millors, pateix de greus mancances: consultes saturades, nombre de personal insuficient, llargues llistes d’espera i hi ha un tipus de perfil de pacients que consideren l’agressió com una forma ràpida per aconseguir el que vol: assistència preferent, medicaments a voluntat, una baixa laboral...

El tribunal Suprem ha dictat sentencia i considera al professional sanitari públic com una autoritat a efectes penals. Per tant, qualifica una agressió no com falta, si no com delicte d’atemptat a funcionari. Els metges d’UGT, estem satisfets, perquè si un treballador acaba sent agredit, no estarà desemparat judicialment.

S’han d’utilitzar totes les eines al nostre abast per prevenir aquestes agressions, però si es produeixen, s’han de denunciar i l’administració té l’obligació de donar a l’afectat el tractament físic, psicològic i jurídic que calgui.

Els pacients tenen drets i deures, però no hem d’oblidar que nosaltres, els treballadors de la sanitat, també tenim uns drets i s’han de fer complir.


TOLERANCIA CERO A LES AGESSIONS FÍSIQUES I VERBALS

DENUNCIAR

Medicina estética




Dice Doris Lessin, nobel literatura del 2007, que se han de romper los caparazones de las ideologias y me ha hecho pensar, al igual que mi hija que quizás nunca tenga un nobel pero a su corta edad tiene la cabeza muy bien amueblada.

Siempre he sido del parecer, aunq1ue no lo haya confesado abiertamente, que quién se interviene de cirugia estética, tiene un problema de personalidad débil. Uno debe aceptarse a si mismo, quererse tal como es. Pienso que me equivocaba.

Una persona muy querida y cercana a mí, se empecinó en aumentar sus mamas. Intenté convencerla de su "error", diciendole que aumentara su autoestima y no las glandulas mamarias. Al no poder debilidar su deseo, le sugerí que se pusiera en manos de un buen médico y una clinica con garantias.

Durante la espera de la intervención, le dije a mi hija ¿Por qué tiene que operarse? Y ella respondió ¿Por qué no?. Me hizo reflexionar.

Queremos mejorar a nivel intelectual, emocional, económico, y todos los esfuerzos se valoran por la sociedad como positivos. También tenemos un cuerpo, ¿Por qué no mejorarlo?

He llegado a la conclusión que las cargas judeocristianas siguen haciendo mella en nuestras creencias a pesar de que muchos nos consideremos agnósticos. El cuerpo es pecado y el alma pura. PUES NO, tenemos un cuerpo para cuidarlo, disfrutarlo y conservarlo hasta el final de nuestros días.

¿El alma? Quizás no exista.

"Mens sana in corpore sano" Y si alguién quiere mejorar su nariz o sus mamas. ¿POR QUÉ NO?

PUBLICADO EN "EL PUNT" 14-2-2008



CANVI DE MODEL
La solució a aquest problema endèmic i de solució impossible a curt termini comporta, segons Argimon, fer un replantejament de l'organització de les urgències: «Ara només ens toca agrair l'esforç que fan els professionals». Els canvis s'han de produir en l'àmbit de la gestió, «no s'ha de pensar amb mentalitat de centre sinó territorialment».
Per als sindicats és necessari trobar com sigui més professionals ja que les plantilles actuals són insuficients i ampliar els serveis d'urgències. Griselda Martín, d'UGT, considera que «si els CAP s'han de fer càrrec de més tasques no n'hi ha prou amb ampliar els recursos tècnics sinó també tenir més personal». Per Martín, el PIUC només serveix per eixugar les mancances que hi ha durant tot l'any a causa les baixes de curta i mitjana durada dels professionals.
La fórmula més encertada per Sebastian Gallardo, membre de Metges de Catalunya (MC), seria adaptar el sistema a la nova realitat perquè considera que ara està obsolet i «els metges i els pacients estan suportant més del que poden». Creu que els usuaris també haurien de ser conscients d'utilitzar els recursos actuals de manera racional.
(Informació elaborada amb la col·laboració de Maria Altimira, Núria Astorch, Carles Aluju Ferrer, Emili Bella, Lluís Martínez i Núria Serret)

URGENCIAS COLAPSADAS





Barcelona 7-1-2008

Estamos acostumbrados a que con la llegada del invierno, se colapsen los hospitales. Pacientes esperando en pasillos, profesionales sin aliento y familiares desesperados. Se quiere evitar este caos reforzando la asistencia primaria. Pero no con más medios, simplemente obligando a que los profesionales que trabajan en los centros trabajen más horas (Atención continuada), o sea pasándole el problema a otro escalafón del sistema que también presenta graves limitaciones.
Un problema no se ha de parchear y menos cuando está en juego nuestra salud o la educación de los menores. Se tiene que estudiar la causa y solucionarla. Por ello hay que hacerse la pregunta: ¿Por qué hay sobresaturación en ambulatorios y hospitales?
La puerta de entrada al sistema sanitario son los centros de atención primaria (CAP) y aquí radica el origen del desastre:

- Personal insuficiente para atender una demanda que va en aumento.
- Personal mal retribuido con alto índice de estrés laboral.
- Demora inaceptable para que un paciente sea atendido por un especialista.
- Demora inaceptable para la realización de pruebas complementarias.
- Falta de cultura sanitaria en la población, que maleducada por mensajes electorales y medios de comunicación, han creado la medicina de consumo. Todo son derechos pero los deberes parece que no existan, como el uso racional de los servicios públicos.
- Sobredemanda asistencial, donde situaciones banales colapsan todos los sistemas sin medidas de control, pues el profesional vive con el chantaje de la demanda, con ello se ha potenciado la medicina defensiva.

Por todo ello, el médico de familia, que no es internista ni un ser omnipotente, se encuentra a diario con listas interminables de pacientes que consultan por motivos, edad y culturas distintas. Se debe visitar en minutos, siempre con la consigna subliminal de ahorro en farmacia, control de bajas, restricción de pruebas y derivaciones. El fonendo, el talonario de recetas y nuestras manos, son los únicos medios disponibles en la visita médica. Si hay sospecha de enfermedad grave y sabiendo la demora existente para las pruebas, la única salida es la derivación al hospital. El paciente lo sabe y por ello, cuando piensa que está grave acude a menudo y por nimiedades a urgencias.

Al llegar al hospital, se encuentran con instalaciones de los años sesenta, que prácticamente no han sido reformadas a la actual demanda que se ha triplicado, en gran medida porque los presupuestos se han ido en un alto porcentaje a centros concertados. Y aquí, encontramos la triste imagen de todos los años: pacientes instalados en los pasillos y siendo atendidos por escasos profesionales y a un ritmo frenético.

Nuestros gerentes quieren solucionar el problema con un parche: los centros de atención continuada y encima sin personal específico. Se quiere obligar al personal de área básica a realizar horas extras y en contrapartida se echa personal a la calle que toda la vida se ha dedicado a las urgencias, simplemente porque es más barata la hora que un sueldo entero. En estos centros será un poco más de lo mismo: visitar en malas condiciones, sin profesionales preparados para una medicina que no es la de primaria y a destajo, pero evidentemente, esto es más fácil que intentar evitar el exceso de demanda injustificada que no proporciona votos o reformar hospitales, que es un gasto invisible que tampoco es llamativo para una campaña electoral.

Una sociedad desarrollada no lo es solo por sus edificios de diseño o porque les llegue el tren prometido hace veinte años… Una ciudad desarrollada es la que posee una sanidad y enseñanza públicas dignas, y nuestros centros de asistencia, hospitales y escuelas, tan solo se maquillan, nunca se han hecho reformas de verdad ni se ha educado a la población a hacer un uso responsable del sistema sanitario.

No solo médicos...


Hay un malestar en los trabajadores del ICS, debido a problemas de organización, a saturación en las consultas y a recelo en cambios estructurales que la mayoría dudamos en si acarreará más demanda asistencial de la que se puede soportar. Pienso que este problema se está canalizando para beneficio de “otros” y los trabajadores como siempre vamos a ser manipulados.

Se destituyó a un coordinador de Barcelona por hacer declaraciones que se consideraron no adecuadas para su cargo y puedo afirmar que no solo el sindicato de médicos se manifestó en Balmes para pedir su restitución.

En prensa y televisión se está atribuyendo la campaña pública en defensa del facultativo al sindicato de médicos y este hecho es una falacia. UGT ha pedido su restitución y a la concentración de Balmes y en la recogida de firmas, estuvimos médicos no afiliados a dicho sindicato, enfermeras (que parece no tenerse en cuenta) y personal de atención al usuario (que señores también existe).

El personal del ICS está viviendo unos cambios que esperamos sean para mejorar nuestras condiciones de trabajo, por ello se está trabajando en mesa sectorial y con las organizaciones adecuadas, pero parece ser que directivos ansiosos de colgarse medallas, están precipitando unos cambios que aún no han sido reglados y entes sindicales o tal vez políticos, quieren aprovecharse de un malestar evidente de los más desfavorecidos.

No solo los médicos hacemos que funcione nuestro sistema sanitario y no solo el sindicato de médicos, representa a los facultativos que no hemos de olvidar, trabajamos a diario con enfermeras, auxiliares de clínica, personal de administración y trabajadores sociales.

Cada estamento tiene sus peculiaridades, pero todos formamos parte de un mismo equipo, hecho que algunos sindicatos parecen obviar.

El caos de la Atención Primaria

Estamos viviendo una situación de caos en los centros de atención primaria. No soy economista ni personal que cobra por pensar, pero desde la base, o sea trabajando día a día en la consulta, al lado del paciente, puedo expresar un sentimiento generalizado y es que esto no funciona correctamente y con los cambios venideros, simplemente se creará un mayor malestar en los trabajadores que facilitará aún más la escasez de profesionales que están pensando en emigrar a otras comunidades, al extranjero o simplemente en abandonar. No creo que los pacientes se beneficien siendo atendidos por profesionales quemados.

Llevamos años sufriendo consultas colapsadas debido a un envejecimiento de la población, a un alto porcentaje de pacientes de otros países y por supuesto a una demanda injustificada y banal que ha sido fomentada por los políticos y la falta de educación sanitaria. Se habla de derechos del usuario, también tienen deberes y los trabajadores tenemos derechos. Se han medicalizado los problemas sociales, la soledad, la insatisfacción y ante un simple resfriado o una gastroenteritis banal, se colapsan tanto los centros de primaria como hospitales. Los pacientes votan, pero ello no es motivo para consentir el abuso y no tomar cartas en al asunto, aunque no sea políticamente correcto.

Debido a esta espiral de demanda asistencial, los que piensan han ideado la reforma de la reforma y aquí empieza la locura generalizada.

Siempre se ha ofrecido en primaria una atención de 24 horas. Durante el día dos turnos: mañana y tarde y por la noche y festivos entraban los servicios del SEU y del SOU. Problemas siempre los hay y los habrá, pero hay que solucionarlos y no querer cambiar todo y estropearlo.

El primer cambio fue establecer turnos “lliscants”, el primer lío. Decían que era para aumentar la accesibilidad, que por cierto tenemos diría que demasiada. Cualquier paciente puede ser atendido en su centro las 24 horas del día, por supuesto no por su profesional, pero siempre por alguien con titulación, porque no somos un “servi caixa” somos personas con familia y vida más allá del trabajo y exigimos unos horarios estables.
Esta novedad del “lliscant” ha supuesto cambios en los biorritmos de los trabajadores y como paciente tengo que decir que nunca sé cuando mi médico está de mañana o de tarde. Si quiero visita porque me encuentro mal, tengo permiso en la empresa igual que cuando pido hora con el tutor de mis hijos o para un tramite administrativo. Lo malo del asunto es que hay personas que acuden al médico casi a diario y eso señores no se puede consentir.

Luego se inventan el tema de la Atención continuada que dicen será obligatoria (hay comarcas que ya lo es) ¿No existía ya la atención de 24 horas? Pero resulta que la finalidad de este invento es que los mismos que trabajamos durante el día, también lo hagamos los festivos, por una ley Europea sacada de la manga. Somos europeos cuando interesa porque de sueldo somos a lo mucho de la Europa del Este. Soy mal pensada y creo que esta movida es porque los estatutarios salimos más baratos, se nos paga la hora extra y así el ahorro en nóminas es sustancioso. Porque la atención ya se daba y estas innovaciones huelen como a raro.

Lo más calentito es el cambio de horario. Sin arreglar el problema del colapso (que ya parece el caso del AVE y de cercanías), ni de agilizar las consultas a especialistas que son de meses o de intervenciones quirúrgicas que son de años, se nos dice que abriremos los centros de primaria dos horas más. La excusa es para ser más accesibles y conciliar la vida familiar y laboral. ¿De quién? Lo primero es una tontería y lo segundo una mentira, lo único que se crea con esta medida es aumentar la demanda, y que los trabajadores del centro se amotinen porque rompe del todo el esquema familiar. ¿Beneficios para los pacientes? La verdad no veo ninguno, porque repito que la asistencia ya está cubierta y el hiperfrecuentador tendrá otra excusa para pasar más ratitos en el centro.

En el preacuerdo que presenta el ICS es más de lo mismo. Hablan de flexibilidad y que el trabajador presentará al director de turno el horario que prefiera, por supuesto el coordinador lo negará argumentando lo que le dé la gana y la solución que nos ofrecen es que ante la disparidad de criterios trabajaremos todos los sábados. ¡Vaya solución! Les ponemos en bandeja lo que quieren, tener a los machacas a su entera disposición…

La Consellera dice que se retrasa la puesta en vigor de esta idea y por otro lado la gerencia ha puesto fecha para final de Diciembre ¿Es lo mismo? Por no decir que hay centros que lo están imponiendo y con la desfachatez de que alegan que es por mutuo acuerdo, cuando soy testigo que ha habido amenazas de sanciones y han argumentado que quien se queje trabajará todos los sábados.

Esto es un caos que han montado los que piensan, los que no están a la cabecera del paciente, los que no hacen turnos “lliscants”, los que no hacen atención continuada y los que si cobran salario europeo.

No soy House


Publicado en el periódico de Catalunya
21 de Octubre de 2007

Soy médico, pero el oficio es lo mismo, el caso sería igual de estrambótico si me dedicara a la enseñanza, al comercio o a reparar zapatos. Intentaré resumir un asunto kafkiano por si hay ser humano que lo entienda.

Los hospitales están saturados y la administración quiere solucionar el problema con el invento de la atención continuada de 24 horas practicada en ambulatorios. Hasta aquí me parece bien pero resulta que el personal que trabaje festivos y noches quieren que sea el mismo que cumple su horario ordinario. Son horas extras pero obligadas. Para dar este servicio se han gastado cifras millonarias en comprar coches (sin conductor), se han equipado con aparatos de rayos X (sin radiólogo), dicen que se podrán poner yesos (sin traumatólogo) y se hará medicina punta (sin el doctor House). Yo me pregunto: si no soy chofer, ni radiólogo, ni traumatólogo, ni internista, ni médico de serie americana y debo hacer una medicina para la que no estoy formada ¿Quién irá a la cárcel por mala praxis?

Otro asunto es que los médicos también tenemos familia y vida más allá del trabajo y cuando argumentas que no puedes hacer horas extras, el equipo de salud laboral te deriva al psiquiatra, pues lo único que te libera de esta locura, es tener una enfermedad grave física o psíquica.
Con todo lo expuesto, vía psiquiátrica será el camino que me deje vivir en paz y si no me queda ir pensando en dedicarme a otra cosa.

Lo siento por mí, por otros compañeros que han estudiado medicina con vocación y están emigrando a donde son mejor tratados y lo siento por mis conciudadanos que cuando vayan al médico tendrán que aprender polaco, rumanés o chino, ya que si faltan médicos, a este paso, seguirán faltando y resulta que es más fácil importarlos que cuidar a los de casa.

Lo siento porque ni soy House ni tengo su cinismo y ello me incluye en la lista de médicos afectos de Burn oud.

PREPOTENCIA EN MANDOS DEL ICS

28-09-2007
Llevamos en la ICS decenas de años cumpliendo el horario que se nos indicó. Por motivos dudosos se nos quiere obligar a entrar una hora antes por la mañana y a salir otra más tarde por la noche con todos los problemas familiares que ello conlleva.

Si la empresa te obliga, lo argumenta y sobre todo lo da por ESCRITO, acataremos ordenes y en paz, siempre que no nos toque una primitiva o publiquemos un best seller. Pero resulta que los MANDOS INTERMEDIOS, osea, coordinadores de centro, se niegan a escribir en ningún papel. ¿Tienen faltas de ortografia? No creo que sea ese su problema, el asunto radica en que quieren que agachemos la cabeza y obedezcamos como servidores. Hay coordinadores que se creen que el centro es su reino de Taifás, que los trabajadores somos siervos ubicados en la edad media y que los sindicatos no sirven para nada.

La junta de personal, concretamente del Baix Llobregat ha enviado fax a los centros y hoy se ha convocado una asamblea general para notificar que el cambio de horario queda anulado hasta que el tema no pase por los mandos correspondientes y se haga un escrito notificando el cambio de horario. Pero jefes sordos y prepotentes (unos cuantos) han cambiado agendas y están coaccionando al personal a que pase por el tubo bajo la amenaza de sanción.

Una compañera de un sindicato que no es el mio, pero a la que aplaudo, ha comentado que aún no se han enterado de que Franco murió hace muuuuuchos años. Han habido aplausos y comentarios negativos, pero lo cierto es que el apellido ha cambiado, pero personajillos con pinta de progre y que tal vez incluso voten a la izquierda, se están comportando como auténticos dictadores que desprecian todo lo que no sea de su parecer.

Animo a todos los trabajadores de la ICS a que no se dejen pisotear. CUALQUIER CAMBIO HA DE SER POR ESCRITO, las cosas se deben hacer birn y con respeto hacia los que en realidad hacemos funcionar la ICS (nosotros los currantes) y quien quiera volver al pasado que se construya una máquina del tiempo.

Por favor no olvidaros que tenemos deberes y también DERECHOS... HAGÁMONOS RESPETAR

Té con Blanca


Relato finalista en el 2º concurso de S. Joan D'espí (2006)


Apoyada sobre el hombro de su marido, Ágata se siente adormecer. ¡Han envejecido juntos!. Mira hacia atrás y le parece que todo ha pasado demasiado rápido. Su vida ha sido intensa. Han disfrutado de una vida larga y a pesar de todo feliz…
El reloj de madera que hay enfrente del sofá, la arranca de la duermevela. Suenan cuatro campanadas y mira el objeto que durante tantos años ha marcado el ritmo cotidiano de su vida. Las manecillas del reloj giran sin cesar, giran sin saber porque, y mientras van describiendo esa circunferencia marcada por números fijos, pasan los días, pasa la vida de forma insolente, de forma descarada. Sin pedir permiso, el ayer se convierte en presente, se convierte en un momento fugaz, etéreo, y en un instante se transforma en pasado, formando parte de un recuerdo.
Deja de filosofar con el reloj. Se prepara para el ritual de cada tarde, aunque hoy sufrirá un pequeño cambio. No puede dejar de pensar en su marido, en la casa, en su decisión, y no dará marcha atrás... La casa igual que ellos, ha sido testigo del tiempo vivido: faltan piezas en el tejado y a las paredes no les iría nada mal, una mano de pintura; el jardín que siempre ha sido la envidia de los vecinos, se ha convertido en una selva descontrolada; las malas hierbas y las enredaderas han ganado la partida a las flores que en un pasado, lucían sus estudiados colores en inmaculados parterres; pero ahora ya no le importa… En aquella casa los únicos objetos que se conservan intactos y que incluso se han revalorizado, son un juego de té y el cuadro que desde la pared, ilumina todo el salón. Su sobrina Alicia se hará cargo de todo, restaurará la casa y nada habrá cambiado...

Ágata nació en Londres y allí conoció a Luis, un pintor de otro país, de un país cálido, acariciado por el sol. Se enamoró del hombre, se enamoró de su obra y junto a él, cruzó el Atlántico. De Londres se llevó el recuerdo, se llevó unas costumbres que conservó durante toda su vida, y con ella viajó un juego de té que habían poseído todas las mujeres de la familia.
La joven pareja que iniciaba su vida con pocas cosas materiales y mucha ilusión, se instaló en una casa apartada de la ciudad. Era un caserón precioso y destartalado, envuelto por un jardín descuidado, con una fuente de piedra que custodiaban dos querubines. Ágata y Luis, viendo más allá del deterioro, imaginaron como quedaría aquella casa con su jardín cuidado, las paredes pintadas y ellos dos en el porche, sentados en sillones de mimbre y juntos… sin necesidad de hablar.
Luis se dedicó a lo que sabía hacer, que era también lo que le apasionaba: se dedicó a la pintura. Ágata construyó el paraíso que habían soñado en el jardín, controlaba la cuestión financiera y por las tardes sentada en el porche blanco, escribía relatos que quizás algún día enviaría a una editorial.
Dos años después de instalarse en su paraíso privado del Maresme, aumentó la familia. Tuvieron una niña de piel blanca y ojos azules como el mar protagonista de los oleos que llenaban la buhardilla. Juntos vieron crecer a Blanca, su única hija.
El tiempo convirtió a la niña en mujer, y marchó del hogar familiar. Estudió medicina en Barcelona. Blanca era inquieta y su ansia de aventura impidió que construyera como sus padres un nido donde reposar. La necesidad de ayudar a los más desfavorecidos, la llevó a países lejanos, donde decía a sus padres que podía ejercer su profesión en toda la esencia. Luis se preocupaba en voz alta, su mujer en silencio. Lo calmaba siempre con la misma frase: cada cual ha de recorrer su camino. Ella también se quería convencer.
Aunque Blanca estuviera lejos, su rostro y esencia eran parte de la casa. Su retrato colgaba de una pared del salón, encima de la chimenea y desde aquel lugar privilegiado sonreía a sus padres. Compartía con ellos cada tarde el ritual del té, ritual que Ágata mantenía de forma fiel.

Son más de las cuatro. Ágata mira por la ventana y comprueba que el sol con su pereza habitual y cíclica, ha dado permiso a la entrada de la tarde. Consigue levantar sus pesados huesos del sofá y se dispone a sacar del aparador del salón, el juego de porcelana. Abre las puertas de cristal y con la tetera en la mano se siente más cerca de su infancia. Es como si pudiera viajar en el tiempo y recuerda a su madre, a sus hermanas. Vuelve a ser una niña peinada con largas trenzas y con la punta de la nariz manchada. Cada taza lleva el dibujo de una flor y cada hermana tenia la suya. Una de las tazas lleva dibujado un girasol, es su taza preferida y tuvo que imponerse a sus hermanas. Todas querían tomar el té con leche, en la taza que llevaba pintada la flor que asociaban al verano, al sol, a la luz. Pero Ágata ganó la batalla, por algo era la mayor. Se escribe regularmente con sus dos hermanas, pero la distancia es un abismo. Cuando te has convertido en una anciana, la distancia es una barrera infranqueable. Alicia la hija de su hermana pequeña, es la única persona de la familia que ve con regularidad. Vive en Barcelona y cuando sus viajes de trabajo se lo permiten, nunca pierde la oportunidad de visitar a los tíos.

Ágata pone el agua a hervir y sonríe al recordar a Luis. Se burlaba de sus costumbres, eso sí, cuando era capaz de burlarse; cuando se enteraba de lo que hacían los demás, cuando se enteraba de que hacía él. Ella respondía siempre lo mismo: las costumbres son importantes, dan sentido a la vida, le dan personalidad a la rutina. Estaba convencida de ello.
Lleva tiempo viviendo en un mar de dudas, pero ahora está convencida de lo que va a hacer. Su educación religiosa ha evitado que actuara antes. Lo que piensa hacer está en contradicción con su fe, pero ya no le importa... Gracias a su fe, se mantuvo entera cuando Blanca desapareció de sus vidas, pero aquella vez sin retorno. Un accidente muy lejos del hogar, en uno de aquellos países castigados por la guerra y el hambre, la convirtió en el retrato eternamente joven que su padre reflejó en el óleo del salón.
Ágata conservó la mente clara, consiguió construir una fachada rígida que ocultaba un caos interior. La tristeza que cada mañana le dificultaba abandonar la cama, la combatía pensando en Luis. Ágata deseaba dormir, dormir y no pensar, dormir y no sufrir. Pero su marido la necesitaba. Se convirtió en un ser inanimado: dejó de comer, dejó de pintar, dejó de vivir. Nunca había dejado de querer a ese hombre que tenía a su lado y luchó por él. Cada mañana descorría los cortinajes de la habitación, dejaba entrar el sol en la casa. Bajaba a la cocina y le preparaba el desayuno. Lo acompañaba a la cama y le hacía tomar sus cápsulas de diferentes colores: La amarilla para la tensión, la roja para la depresión, la verde pequeña para dormir. La química, la constancia y el amor, obtuvieron su objetivo, y Luís parecía superar la depresión.
Ágata lo había conseguido, su marido estaba mejor pero ahora era ella la que no se encontraba bien. Todo lo que hacía se convertía en un esfuerzo. La tristeza disimulada de aquel adiós, estaba haciendo estragos en su cuerpo y el corazón se le rompió... Decían los médicos que la causa de sus molestias, era una válvula calcificada, una insuficiencia cardiaca, ¿qué sabían ellos?... No discutiría tecnicismos que ni entendía ni compartía.
La mejoría fue un espejismo y Luís no tardó en empeorar. Se le acentuó un temblor en las manos. Dejó poco a poco de pintar, hasta que sus dibujos se convirtieron en burdos garabatos. Los médicos diagnosticaron esta vez un Parkinson. Nuevos fármacos parecía que lo aliviaban, pero con el tiempo dejaban de ser efectivos. La rigidez iba ganando terreno a un cuerpo, que había sido todo lo contrario a la realidad que estaba sentada en el sofá. Con el tiempo, la enfermedad degeneró en demencia. La farmacia abandonó de forma insidiosa toda su efectividad y Luis fue desconectando lentamente de la vida: No sabía dónde estaba. Se olvidó del porqué. Se olvidó del para qué. Dejó de saber quien era. Sólo conocía a Ágata y sólo esbozaba algo parecido a una sonrisa, cuando oía la voz de su mujer.
La vida de Ágata tiene fecha de caducidad. El cardiólogo dijo que su corazón no soportaría una nueva operación. La medicación no evitaba el edema ni su hambre de aire. Sólo el amor a su marido conseguía hacerla seguir en pie. Pero todo tiene un final y ella sabe que le queda poco. ¿Que haría Luis sin ella? Su mente clara busca una solución. Sólo ve ante ella dos posibles caminos. Uno de ellos pasa por vender la casa, la casa que lleva impregnada en todos los rincones el recuerdo de su hija y con ese dinero podría pagar una residencia hasta que Luis se reuniera con ellas. ¿Quién viviría en su casa? ¿Respetarían los objetos que llevaban el recuerdo de su hija, de su marido, de ella? Ágata cree firmemente que algún día, volverán a estar juntos: Luis liberado de la rigidez de su cuerpo y cerca estará Blanca, con su alegría, con su presencia, pero… fuera del cuadro. Hay otra alternativa, y con ella el cuadro de su hija, seguirá colgado en el salón…Confía en su sobrina Alicia.

El agua hierve en el fuego y Ágata prepara el último té, esta vez con mucho amor y con una fuerte dosis de química… Se sienta junto a Luis en el sofá del salón. Le acerca suavemente a los labios, la taza que él ya no puede sostener con las manos. Se sirve el suyo con leche desnatada, como es habitual, y en su taza con el dibujo del girasol.
El reloj de pared toca seis campanadas. Ágata recoge la mesa auxiliar. Lava y seca las tazas con suavidad. Las guarda en el aparador Victoriano, y se acomoda junto al cuerpo que tanto ha deseado y que últimamente cuida como a un bebé. Siente su calor. Apoya la cabeza en su hombro y ambos entran en un sueño dulce que Blanca contempla con una sonrisa, a través del cuadro colgado en el salón.

Alicia cruza el jardín. Acaricia el querubín que custodia la fuente y entra en una casa llena de recuerdos. Se sienta en el sofá del salón y la envuelve un silencio tan solo roto por el tenue sonido de las manecillas de un reloj.
Mañana volverá con el interiorista y decidirán sobre las mejoras que piensa hacer en la casa. Está decidida a montar su despacho en el salón, cerca del cuadro de su prima Blanca y desde luego, no piensa prescindir del hermoso aparador victoriano que hay al lado de la chimenea.
EL FRUTO PROHIBIDO… Y EVA

Cuento crítico publicado en NOVEDAPS (ICS) desembre 2001



Se dice, que hubo un día en que todo se creó y en sólo seis días (EFICIENCIA), el todopoderoso creó el cielo, la tierra, el hombre y los animales. Cansado de crear, el todopoderoso juega, perfecciona, diseña y creó la mujer (CALIDAD) Al séptimo día, acabó su obra y descansó (día de lleure).

Allá en el Edén, entre el Tigris y el Eufrates (Hoy zona embargada por Bush), Dios plantó un jardín y en el centro destacaba el árbol de la ciencia, del bien y del mal (Tecnología punta, RMN, novedades farmacéuticas), estaba orgulloso de su obra, lo susurraba por la brisa del paraíso (No había televisión ni elecciones políticas), pero… prohibió a sus siervos (Hoy asalariados) probar de su fruto.

Eva, juguete del paraíso, desnuda, inconsciente, producto de una costilla y que no era ni familia, fue tentada por la serpiente (¿?????)… y probó el fruto prohibido,( se saltó las normas, no cumplió los porcentajes) y Adán, infeliz, se dejó corromper.

El Todopoderoso se enojó, los castigó con la mortalidad y los expulsó del Edén (No los citó al despacho, porque no lo había creado).

Adán fue castigado a ganar el pan con el sudor de su frente (5 minutos por visita para la eternidad).

… y Dios dijo a la mujer: Multiplicaré tus dolores en las preñeces, parirás con dolor y tu marido te dominará.

Eva dejó el Edén, vestida, pero con una sonrisa (tomaba la píldora y había epidural). Seguiría probando los frutos que le apetecieran, sin pasarse ( por eso de la línea), pero Eva, pensaba por si misma, no solía seguir protocolos fundamentalistas, seguía creyendo en su intuición. Seguía creyendo en esa mezcla de arte y ciencia, quería seguir siendo humana y no pensar demasiado en criterios economicistas, dejó el paraíso sin dejar de sonreír porque hacia tiempo que Eva… era atea.

Detrás de la pantalla


Relato publicado en la antologia (Qué me estás contando) Editorial hijos del hule 18-10-07


Eduard observa de forma compulsiva el reloj de diseño que hay en la pared. Dentro de una hora acabará este horrible turno de doce horas. Tiene ganas de huir del ambulatorio, dejar el uniforme en el cesto de la ropa sucia y salir a la calle para respirar.
Cuando llegue a casa, su mujer y sus hijos estarán durmiendo, lo prefiere así. No tendrá ganas de hablar y sobre todo no soportaría escuchar más quejas de nadie, menos de la familia. Se dará una ducha larga y caliente, luego se estirará en el sofá, hasta confundirse con él, y poder sentirse sólo un mueble.
Está a punto de desconectar el ordenador, cuando una voz lo arranca de forma cruel de su ensimismamiento.

–Chicos tenéis un aviso: Tráfico en Gran Vía con Rocafort. Dos politraumatizados y un exitus. ¡Daros marcha! Prepararos para lidiar con prensa y exceso de curiosos, los accidentados son gente del famoseo. Suerte.
La voz cantarina de Raquel, la administrativa, era lo último que deseaba oír; una guindilla para rematar aquel día: Infarto al alba. Cadáver a media mañana, descubierto por las sospechas de la vecina; ya que la abuela llevaba semanas sin bajar la basura. Psiquiátrico de ciento cincuenta kilos a la hora de comer; que con cuchillo en mano, amenazaba a todo bicho viviente que se movía. Pelea con navajazos para merendar, y acabando el turno un tráfico.
¿La gente no sabe divertirse de otra manera?
Llega al lugar del accidente y por suerte la policía se le ha adelantado. Han limpiado la escena, apartando fotógrafos y ciudadanos morbosos, que disfrutan llorando con las desgracias ajenas o viendo sudar a los obreros en los andamios.
Eduard see encuentra con un coche deportivo rojo hecho trizas: un montón de euros, convertido en chatarra. El conductor que llora de forma histérica, solo tiene rasguños sin importancia y una borrachera impresionante. Desde luego, interpreta mejor en la telenovela que emiten cada tarde por televisión; parece más natural detrás de la pantalla. Mientras le inyecta vitamina B y le da un ansiolítico, constata que es más bajito y delgado de lo que parece en la serie; será cierto que la tele engorda. Su compañera no volverá a rodar ningún otro capítulo: está fiambre. Los guionistas tendrán que estrujarse los sesos, pues la joven, cree recordar que era una de las protagonistas de la serie.
Los curiosos se multiplican como las setas. Una mujer llora y grita al público, como si ella fuera un personaje más del folletón de la tarde, informa a todos de que Agnes la hija del banquero está muerta. Un abuelo dice que la culpa es de Ramón, que conducía borracho. Escucha los comentarios sin dejar de trabajar y lamentándose de que la gente sea tan ignorante. ¿No saben discernir la realidad de la ficción?
Eduard ejecuta su trabajo de manera automática, con la eficacia que se obtiene después de años. Atiende al otro superviviente, también actor de la telenovela, y mientras le pone una vía, un collarín y lo intuba, sigue escuchando los comentarios del público, que están disfrutando como camellos con un capítulo en directo de la serie que lleva entrando en su casa, hace más de mil tardes.
La actriz para el forense, el conductor para la policía y el otro superviviente directo a cirugía del Clínico. Por fin se acaba el turno y Eduard se dirige feliz a casa.
Como suponía, encuentra su hogar envuelto en un silencio acogedor. Se estira en el ansiado sofá... pero no tiene sueño. Tampoco tiene ganas de leer. Piensa que será mejor dejarse hipnotizar por la caja tonta y no pensar en nada. Conecta con una cadena en la que emiten películas antiguas, en blanco y negro y se deja arrastrar por las imágenes, por la música de fondo.
Es un pastel de película, un dramón sin pies ni cabeza y Eduard sin saber porqué, empieza a llorar como un niño. Llora y moquea al compás de la protagonista, cuyo novio la ha dejado embarazada y está apunto de lanzarse al río Hudson.